martes, 29 de septiembre de 2026

Tristeza y felicidad, felicidad y tristeza




"Hope is optimism with a broken heart."

Nick Cave, Faith, Hope and Carnage.


"Stars have their moments then they die."

Nick Cave


"Inspiration is a word used by people who aren't resally doing anything."

Nick Cave


"Said 2,000 years of Christian history, baby And you ain't learned to love yet?"

Nick Cave



No hables de mí con ella.

No hables de mí con ella
    porque solo dirá que soy malo para todo,
  para vivir
    principalmente.


El camino a tus pies.

He caminado tanto
para conocer cada dedo
en tus pies trigueños
dime dónde guardas tu olla de oro.


Carne de vaca. 

Abres la boca y tu lengua moja mis adentros
como una súplica
mi baba se introduce en tu alma
sin dios
sin ninguna mierda de dios.


El infierno entenderá.

Abre tu boca
mujer peligrosa
el infierno entenderá
que tu lengua
arde mejor aquí abajo.


Cuento tonto de un hombre torpe. 

Hace tanto tiempo ya, que cruzaste el lago más feroz del mundo, el más hondo, para alejarte de mi sombra que era como la noche más horrible, de mis dedos, de mi lengua. Sí, te escapaste como las golondrinas en invierno, mientras el sol se oculta, cuando su luz deja de abrigar. Te extraño, sí, te extraño tanto que algo se rompe en mi alma cuando te pienso, en mi estómago algo se mueve, triste, muy triste se mueve, y me jode, no sabes, ponerme así de un momento a otro, solamente por haber pensado en ti un instante. ¿Recuerdas la primera vez que nos corrimos juntos? Yo lo recuerdo, desnudos y blancos, envueltos en un tenue halo de vapor que era solo nuestro, tan débiles bajo esa insignificante luz amarilla, y alegres, de tanto habernos movido juntos. 


El daño eterno. 

Tus ojos japoneses
tus pechos pequeños
todo ese trigo en tus piernas
como cisnes
hermosos cisnes flotando en tus caderas
el camino largo de tu cintura
con tus ojos japoneses
y tu lunar eterno
me miran en blanco y negro
como una película antigua
mientras arreglas mis jardines
y sus colores.

Tus pechos pequeños
como odiseas
tan peligrosos
pero no
tus piernas de sol
de solcito en la mañana
doradas como dos corrientes de oro
me quisieron
hasta tus pies como la seda
como la seda
mientras duerme escondido
entre tus piernas
el secreto húmedo
de la miel y la sal. 


Los espejos azules.

No me mires
aquí adentro solo existen fieras devorando niños pequeños
en este lugar únicamente hay carne negra cayendo
de las fauces del lobo
del diablo.

No abras mis tumbas
no sueltes a las bestias que llevo dentro
es mejor dejarlas quietas
porque el espacio que robé de tu vientre
llegó a ser el infinito resumido
en una pequeña sonrisa
como una bruma
rápida. 

No quieras darle de comer a mis criaturas
ellas muerden la mano que las alimenta
ni tus oraciones
ni tu dios sordo
podrán contra ellas
ellas solamente quieren
carne negra cayendo de sus colmillos
miseria
y angustia. 

Sí, aquí solo hay penurias y zozobra, 
y pestes tan largas
como la prisa del hombre por llegar al cielo. 


La tormenta perfecta.

Tu beso es una raya de coca
que adormece mi lengua
y asesina
mis labios
eres humo lento de hueso y baba
de carne y semen.

Oh mierda del mundo
abrázame a tu cintura
convierte mi ser en tu ramera
porque soy tu trapo sucio en la esquina de tu habitación.

Oh mierda del mundo
pica con tu aguja mi carne
dibuja tu mapa de muerte
princesa arrogante del agua marrón
en mi piel
regálame tu veneno lento
y abre mis ojos al siguiente día
cuando la tormenta por fin haya terminado. 


Mujer ideal.

De mis manos caen
tus carnes
entre lo rojo y lo morado y lo negro
como frutas podridas
dejando escapar tu mal olor
de mujer
de creación imperfecta
ahí donde antes tus tetas rebotaban
ahora hay dos huecos
y en tu concha
cabe un niño de dos años. 

Así te he destruido
mujer de la pesadilla
regresa al cielo con tu dios
que en el mundo somos muchos hombres enfermos. 

He roto tu bolsillo anal
con mis pies
con mis puños
y abrí tu cráneo
desde tu boca
separándola con las manos como si fuese el hocico de un pobre perro
hasta encontrar tu alma arrimada
luego de romperte en dos
junto a tu conciencia
como escondida en una esquina pequeñita
de mí. 

Oh rabia de mi odio
oh semen en tu espina
recorriendo tu camino único
hasta dolerme
de tanta pureza.

Oh pureza absoluta
    de mi puño
  sobre tu sombra 
           también muerta. 


La resaca. 

Mierda
la cabeza me grita
como si se rompiera algo
dentro de la habitación
mierda
es mi estómago con sus llagas dentro
vómito marrón
bilis
¡mierda!
mi pobre estómago
intenta aferrarse a esta caricatura que he creado
únicamente para mí. 

Miro en el espejo a un hombre roto
me río de mí
entonces voy hasta la mesa
hay media botella de vino barato
sirvo un poco en una taza usada
y después bebo
mierda 

es mi estómago otra vez

cómo duele
arde tanto
como un raspón en las rodillas
contra el rudo suelo. 

Bebo otro poco más
qué hermoso sabor
moja mi lengua y baja a mi garganta
mierda
el vino se acaba
entonces abro otra botella
y otra más
y otra más
             y la resaca desaparece.

Hay una bulla en mi corazón
         de algarabía
como si celebraran mis muertos una fiesta
justo en mi corazón
pero no
solo son las enormes heridas de mi alma
clamando por más alcohol. 

Me derrumbo sobre la cama después
para pensar en ti
ya no te extraño tanto como antes
pero sigues doliendo
mientras aprietas los labios
en ese recuerdo donde me mirabas a los ojos
y decías: 
Te odio. 

Sí, ese fue el final de los finales
sentado sobre ese sofá amarillo
donde nunca te follé por atrás
y donde se acabó el amor y todo lo demás
de ese invento bobo que nos prometimos
diciendo que me largue de una puta vez.
                         
                           ¡MIERDA!

                   ¡Qué horrible es la resaca!


De profundis clamavi ad te, Domine

Inmóvil
en la hondura más cruel
mis carnes se queman
arden tan fácilmente
que parecen un fino papel de arroz
lentamente achicharrándose
solo para justificar tu odio 
contra los malos hombres
oh señor

          OH SEÑOR

háblame de tus bondades
o de eso que llamas justicia divina
mientras mi alma también se quema
y se rompe
   en infinitas partes se rompe...

       Oh ángel expulsado a los avernos
            a ti clamo ahora
      desde tus profundidades grito
tu hermoso nombre
     extendiendo mis brazos
    para rozar tus alas divinas
        durante este espacio en la pesadilla
     donde adorarte es la única salida.


La máquina del tiempo.
 

Inventé una máquina del tiempo, 
con su mecanismo confuso
breve como tu respiración
y luego de un ruido extraño
¡una luz!
y algo de humo
como un viejo truco de magia
regreso al pasado
ahí donde tu pelo salvaje era amigable con mis dedos
justo ahí donde yo cortaba las flores en tus vestidos
para cubrir tu virginidad . 

Me gusta estar aquí
en este recinto pasado
donde alguna vez fui joven y hermoso
y te tenía a mi lado. 

Inventé una máquina del tiempo
para viajar a tu seno tibio
cuando bajo la ducha sin aletas jugábamos a nadar
piel con piel
hipnotizados
frágiles frente a frente
y tan débiles al ruido. 

Construí una máquina del tiempo
para regresar a los jardines donde jugaba tu alma
con la luz del sol
con la lluvia 
con las golondrinas
                      conmigo.


El espacio entre tus tetas.

Es un poema
el breve espacio entre tus tetas
cuando resbala tu sudor
en medio de tus picos más altos
y yo con mi lengua intento
endulzar
matizar
encontrar algo ahí
que no sea tuyo.

Tu cicatriz ya no te pertenece
ahora dueños son mis índices
de esa arruga
esa marca
que te regaló la vida mientras nacías
muchachita de colores.

Es hermoso
el pequeño instante entre tus tetas
blancas como nieve y algodón
como papel
y algo más que tal vez no entiendo todavía
cuando ahí me escondo
para devorar después
tus dos botones
sí
            tus dos botones...


Hombre de la mar.

Entre las barcas que besan el agua, y dulce se hace la madera
sirenas de ojos únicos cantan para él
mostrando sus delicadas colas y sus brillantes rostros
esperando que él
por fin
bese la espuma que se forma con las olas
y como caricias
pose sus labios sobre los hombros de aquellas místicas criaturas.

Oh hermosa marea
tan tibia y azul
recibe también su aliento cálido
mientras se entretiene con ellas
desnudos sobre tu inmenso tamaño.


Los ojos de Beatriz.

Dando vueltas por los ojos de Beatriz
con sus labios de bambú y sus mejillas como las rosas
pellizcas un poco mi alma
junto a todo eso que te regaló dios 
mientras creaba el mundo
para que camines en él.

Me regalaste tu último refugio 
y ahí mismo yo crecí
gigante me hice
mientras tú sufrías
sí
en esas olas
de tu pelo y mi cama
revoloteamos como mariposas.

Hace poco te vi
tus caderas hermosas y tu vientre tan plano
como sombras brillaban nuevamente
en lo profundo de mi memoria,
pero tus sombras son solo tuyas
te las llevarás luego de observar tu caminar lento
y una vez más, mi corazón.


Ivonne.

Hermosa 
tan hermosa eres
aparecen flores en el aire
blancas y rojas y amarillas
de todos los colores
humillando al arcoíris
cuando sonríes
muchacha bonita
muchacha bonita...

viernes, 18 de septiembre de 2026

No hay galletas para los perros malos





"Hicimos el amor en medio de la tristeza".

Charles Bukowski


"El sacrificio del más bello
siempre será el menos adecuado para dios".

Mondragón de Malatesta


Bienvenidos al infierno.

        Estoy en el abismo
    hay lava por doquier
roca muerta y también restos de muchos hombres
     he caído en el precipicio mayor
        donde la luz alumbra
     y calienta.


El camino a donde vamos. 

Disfruto el sabor de tu lengua mojada de ti
tan impregnada de ti
en los océanos de tus caminos tibios
en tus senderos húmedos
abundantes en agua con olas y sal.

En tu boca de tonos morenos
muchacha de miel
hermosa muchacha de miel
encontré algo divino
sí
a tu dios empapado de ti 
avergonzado de ti
quieto y callado
ya sabes
lo habitual,
y estaba profundamente oculto en tu interior
a donde mi lengua también ha de llegar
para arrancarlo completamente de tu ser 
y adorarnos únicamente tú y yo.


Plegarias de un dios triste.

Dime por favor
eso que me decías
cada tarde
     cada noche
          cada madrugada
   cuando tu gato me maldecía.
 
Bésame justo aquí
y yo te besaba
justo ahí
de rodillas.
         
                    Me gusta el sabor de tus labios
húmedos únicamente de ti
              tan adentro
                     muy adentro.
    
Con tus dedos me abres el paraíso de la muerte
tan moreno
en esa rosa infinita de tu centro
mientras te miro
y tú también me miras.
 

     Alergia 
     vino
dos besos
y eso que me das
cuando me quieres
y yo también te quiero.

Hay bruma
  hay soledad

   y estás tú
tan abierta
de piernas
de sexo
de vanidad
sobre tu cama
junto a tu gato
          con tus dos bocas abiertas, 
                                                   y vino.

Me gusta tu mirada tostada
me gustan tus grandes tetas
mi Margaret
me gustas como nadie nunca me ha gustado. -Te susurro.
Sí
sigue tocando tu sexo de esa manera. -Te ordeno.
Me encanta
me encantas cuando me obedeces,
desde aquí veo cómo brillan tus aguas
quiero beberlas todas
las beberé todas... -Me digo. 
Mientras voy agachándome.

Más tarde me pierdo en tu culo
en ese ano hermoso
perfectamente redondo y ajustado
lo devoro todo y,
tú tiemblas
tiembla tu alma 
tus rodillas y tus piernas 
todo tu ser tiembla
cuando por ahí me dejas entrar

         y gimes

de una manera descabellada
y me fascina
cómo me fascinas
mi morena hermosa
como un caballo árabe tu piel morocha
Margaret, mi amor
y sigues
tú sigues
y suplicas terminar en mi boca
justo en mi boca.

Y yo
        yo
que ya te saboreo desde adentro
con mi lengua bañada de tu sal
de tu alma
de tus adentros cuando me quieres
 y yo también te quiero
     acomodo mis labios ahí abajo 
con tu dios avergonzado sobre tu mesita de noche
dándonos la espalda
      y nosotros también
hasta dormirnos.


Iglesias de rameras.

Cuartos pequeños donde una mujer de rodillas mamará tu centro
              en silencio
mientras los pasos de ellos se oyen allá afuera esperando su turno
         como si fuese un funeral
y sobre una sucia cama
            posarás tu cuerpo
       mientras ella se monta
            hasta hacerte terminar
       con sus viejos trucos
y su poca magia de mujer.

     Oh dios
qué es esto que tanto me gusta
       y tú odias
    mercancía
       y mercaderes.


Fotografías.

Veo viejas fotografías tuyas
en los cajones de mi recuerdo
eres tan hermosa como las olas 
y tan barata como una cruz
es una manera sencilla de extrañarte.
    
                 Oh mi amor.
            Oh mi dulce amor.

Después de dar tantas vueltas por tu mundo
termino perdido en los mapas de mi cabeza
que son viejas fotos tuyas
con pedazos tristes de mi carne.


Ojos de gata.

Azules cielos amarillos
bajo la sombra quieta de tus ojos
italiana hermosa
tus ojos casi amarillos parecen un sueño de gata
te digo
mientras alargas tu cuerpo desnudo sobre mi cama
y tú sonríes
y todo se hace azul
y amarillo
y cielo.

Azules cielos amarillos
en el escote de tu falta
cuando muy adentro con mis dedos te pregunto
en silencio
tan despacio
tan adentro
   tan adentro
¿ya te han querido?


             Azules cielos amarillos 
    los recuerdos
de tus ojos como de gata
cada mañana
              cada noche
                 mientras brillaban
  y tú me mirabas desde la cama
esperando por tu café, 
y las tostadas
con dos huevos al purgatorio,
ay
italiana hermosa
como si fueran recuerdos tus ojos amarillos
casi verdes
como aferrándose a un árbol
a sus ramas
y a todas sus hojas verdes.

Azules
tan azules tus pechos blancos
espuma
algodón
algo más sublime que la caricia
amarillos los pasos
del sol en tu pelo
rubia hermosa
          cielo
      un cielo
tu mirada como un cielo amarillo
cuando duerme en un árbol
en sus ramas
en sus hojas
tu escote
tu risa
tus pezones
y tus índices también.

Azules cielos amarillos
tus ojos,
          tus ojos...

Italiana hermosa,
como cuando jugaba con tu pelo
al despertar
    de tanto beber vino
y hablar
                  y hablar
                                  y follar.

A veces cuando todo es gris ya no te recuerdo
   y sé que tienes un niño allá

ojalá tenga el color de mis ojos
oscuros
muy oscuros
como tristes
sí
como de perro triste
sé que se llama como yo
y que tiene la mirada de perro triste
no son azules cielos amarillos
como tus ojos
                   italiana hermosa.


Fuegos artificiales.

Pequeños soles
pequeñitos
son tus pechos pequeños
dama flaca
de las caderas
y las piernas flacas,

oh
OH

Muchacha de la piel firme
y suave
como suaves las plumas de los cisnes moribundos
en tus ojeras oscuras
y tristes
           muy tristes

oh

   OH

Dame tus manos un rato
mientras me muero
por haber rozado tu sangre
y tu lengua.

Pequeños mundos
pequeñitos
son tus pechos pequeños
dama delgada
de la cinturas
y las rodillas delgadas

oh

OH

Justo cuando acabas
sobre mí

como un cisne moribundo
sobre mi cama
feliz
terminas.

OH,
flaquita de mis amores
justo cuando acabas
y yo también acabo
hasta ver fuegos artificiales 
y nos reímos
    sí
   nos reímos.


Recordando a Julia.

Mira alrededor de Julia
todos sus vestidos floreados y su pelo como el oro
juegan de manera dulce con sus labios rojos de fresa
y sus manos cadavéricas
y sus pómulos 
y mis rodillas.

Hace tanto que te extraño
tal vez mis flores ya no te hagan gracia
tal vez

                  tú allá te encuentres jugando con tu dios
mientras yo
en este rincón
enciendo más la mecha que maneja el mundo del diablo.

Extraño tus dedos entre mis dedos
corriendo como agua de río
cuesta abajo y sin frenos
extraño tus gritos sobre la mesa
tus platos estrellándose contra las paredes
y tu paz sobre el piso de la cocina después de eso
¿tú no?

A veces me abrazo a tus huesos sobre mi cama
como un recuerdo vacío
sin sustancia
pero te encuentras ahí
de pie como una imagen de mármol
eterna si nada tiembla y nadie te toca
pero tan frágil
a mi tacto
tan delicada
como esa caricia de tu lengua, Julia.

Algún día iré por ti
y rescataré cada sombra que hiciste en ese lugar
sí
tomaré la silla en ese gran salón de nuestra casa
pondré la cuerda en lo más alto
y me moveré lento muy lento
hasta dar la hora 

y quedarme como un reloj roto.


La soledad.

Soledad
es estar ausente
de todo
y de todos
menos de uno mismo. 
 
        Qué bien se está aquí adentro
   en esta habitación vacía
     donde todo es blanco

           blanco

                    blanco

                      y solo yo soy de colores.


A una argentina de pelo rubio. 

¡Rubia!
Con el sol corriendo sobre tu pelo,
dime si mis ojos son dignos de tus pechos
para que le pongas mi nombre a ese lunar en tu mejilla.

Ella tenía las caderas hermosas
no era tan alta
las piernas guapas
las rodillas tibias
la mirada cariñosa
en su sonrisa
habían caminos de todos los mundos. 

En la cama nos volvimos lo que somos
animales
tu pelo rubio sobre mis muslos
mientras tu boca lograba eso que nadie había logrado hasta entonces
tus pezones rozando mis piernas
sentía que flotaba
sobre el mundo azul de la noche
y tu culo apretado
y tu coño apretado
y tu boca
apretada. 

Eyaculé en ti
como un río dentro de la mar
tibio tan tibio
y eyaculé otra vez
luego de la coca y la locura
del porro y la algarabía
para ponernos después nuestro disfraz
de humanos.


Eva tomando el sol sobre mi cama. 

Catalana hermosa
blancos tus pechos como el suspiro blanco
nos besamos como dos desconocidos
después de habernos abrazado tanto
hicimos el amor muchas veces
toqué tus nubes
tus ganas
rompí tu espalda
tus dedos
y algo más
dormiste después tres días seguidos
como tomando el sol sobre mi cama.

Beso tu araña
negra como la sombra de la muerte
                    hasta encontrar su corazón rosa
y algo ahí me moja
me hace ola
y brisa.

Te escapaste de la ciudad que nunca duerme
para no morir tan joven
ahora te extraño,
es como decir
todavía te pienso
pero me siento tan lejos
de ti tan lejos
que hoy mis olas ya no crecen para ti
mi catalana hermosa.


Aoi.

Una japonesita limpia la pipa de hachís
y luego de besarme muchas veces mira a la nada
hay arañas en todas las esquinas de la habitación
mostrando orgullosas sus telarañas
hay polvo bajo la cama
y restos de tabaco
restos de licor
restos de algunos recuerdos que quedaron
regados por toda la habitación.

Luego de las 12 ella viene con su vestido de flores
con su tatuaje de dragón en la espalda
hermosa como una luna en pleno día
me mira otra vez
me besa
deja la pipa de hachís limpia y un pedazo marrón 
de eso que nos gusta tanto
me la chupa un rato
termino en sus tetas
se limpia
me limpia
me besa otra vez y se marcha.

Hay algo de cariño en este lugar
que todavía no me gusta
quizá más tarde
o mañana
le agarre un poco de afecto a las arañas
o al polvo bajo la cama
entonces enciendo la pipa de hachís
hasta que vengas por mí.


J.W.

Eras la novia de un buen amigo
¿por qué estás tan laboriosa en mi entrepierna?
de rato en rato levantas la cabeza
y me miras
como preguntando si lo estás haciendo bien
y sigues nuevamente
juguetona en mi entrepierna
     chupando
         lamiendo
            besando
con ambas manos trabajando
como queriendo ganar algo
o borrar algo
              no lo sé,
eras la novia de un buen amigo
mientras introducías mi sexo en ti
cerrando los ojos
tan húmedo
tan sublime y caliente
maldición
nos quedamos así
quietos
unidos como dos ángeles
dentro del puño de dios
incrédulos
de lo que estaba pasando.

Eras la novia de un buen amigo
cuando mi semen te inundaba desde adentro
y tú
bañabas con tu charco gigante
toda la cama
mis piernas
y entre tu temblor corporal y el mío
nuestras risas
nuestros jadeos
nuestro respirar agitado
miraste después sobre la mesa de noche
la foto de mi esposa
la pusiste boca abajo
para volver nuevamente
a callar entre mis piernas.





Imagen de Mondragón de Malatesta.



Eclipse.

Entre la oscuridad y la luz
que tapas mientras tus ropas caen
hay algo
un vacío
que yo voy a llenar
entre tu movimiento y el mío
muchacha joven
hermosas muchacha joven
cubre con tu oscuridad
mi luz
y viceversa.

Hermosa muchacha joven
dame un poco de esa bondad
de esa bondad mientras te ahorco
y tú gimes
como una gata en celo
y exiges mis aguas en tus adentros
sudando
jadeando
como el sol y la luna
en este mar sin calma
sobre tu cama inquieta
azul muy azul
por respirar tan poco.


Otto e mezzo. 

Uno
mi corazón asustado
dos
la prisa boba
tres
la pistola de papá
cuatro
hay dolor en las esquinas
cinco
te extraño todos los viernes
seis
el amor ha dejado de ser
siete
el gato negro
ocho
tus bragas usadas sobre la cama
ocho y medio
tú y yo luchando contra el sudor y el movimiento.


Estoy enamorado de tus tobillos.

Frágil encanto
de tus pálidas piernas
cuando sobre la cama
tendida estás
tan desnuda como tu alma
frente a tu dios moderno
entonces te pones de cuclillas
para que yo
desde lo más asqueroso de mi mente
te adore con ternura
desde tus pies
hasta tu sombra. 


Margaret por la mañana. 

Abres los ojos como un cielo trémulo
y tus pestañas son como rayos de sol
bostezas
te estiras entera
sobas tus ojos
sonríes 
y sin quitar las manos de tu rostro me miras
tú gato y yo vemos todo desde nuestro lado
buenos días, me dices
hola gato, saludas al felino
te acercas
murmullas algo en las orejas de tu mascota 
luego me regalas un beso muy suave y largo.

Anoche soñé que teníamos un hijo
me dices
era idéntico a ti. 

Entonces un fuerte ruido me despierta...

Mierda...

        ¡MIERDA!

E intento dormir otra vez.


Las paredes están cansadas. 

Las paredes están cansadas
de tanto verme luchar contra ellas
un golpe seco
    dos
        tres
y empiezo nuevamente.

Cansadas están las paredes
de verme caer después
intentando agarrarme a la nada
como si en el aire tu figura
estuviese ahí para sujetarme 
pero no
solo es otro muro
dentro de esta habitación vacía, que me golpea. 

Quiero imaginar que después del último golpe
esa mancha roja que cubre mi rostro
logrará que mi alma sane un poco
ya sabes
de todo eso que me contagiaste. 


Tu guadaña.

La muerte carga su arma filosa
para defenderse de nosotros
y el diablo mueve su cola
para entretenerme
¡ay! dios
que mientes
y mientes
y mientes
dime otra vez
que la culpa será mía
por haber nacido aquí
en tu minúscula creación. 

La dama de negro carga su daga extraña
por sí queremos atacarla
y quién sabe
tal vez algo más.

Entonces levantas tus largas faldas negras
como una sombra eterna
sobre mi cama. 
Ay
dios
llévame
a donde tú también te estás quemando.


A Margaret.

Me envuelves en la seda de tus besos
y ya dentro de tu boca
donde me convierto en avecilla y aprendo a volar otra vez
hago un nido que adoras
con mi lengua, que tú adoras. 

Luego me dejas bajar por tu cuello
como un leve remolino me entretengo ahí
hasta detenerme en tu clavícula y construir un castillo
que tiene las puertas abiertas a tu escote
y desde ahí veo hermosos tus pechos
tan grandes que hacen de mí alguien diminuto
en tus pezones tibios hago trucos que disfrutas entre gemidos
y me dejas caer a tu ombligo después
a tu bajo vientre
a tu pubis
oh Margaret
dime
¿qué puedo hacer aquí?
y nos quedamos en silencio
solo para acomodarnos.

Tú tomas mi cabeza como un trofeo
y me hundes en ti
tan adentro que mi lengua se pierde en tu calor,
cruzaré hasta tu última pared
no importa si volvemos a sangrar, 
adoro tus rodillas y tus pantorrillas y tu pies,
tú solo pides más besos
muchos besos
tantos besos
todos mis besos
               ahí dentro.

Oh mujer hermosa
¿qué hice yo para tener todo esto nuevamente? 
Te pregunto mientras tú me hundes una vez más entre tus piernas
y gimes
tanto como yo
cuando me adentro en ti
se siente tan caliente como el infierno;
yo he caminado en él
lo sé, créeme
quemas igual
mujer bonita.

Cuando por fin quedas satisfecha y yo también
nos volvemos a acomodar en tu cama
tan juntos
tan morenos
todavía respirando un poco rápido
jadeando como dos animales heridos
calientes
calientes
hasta ponernos tibios 
luego de estar un rato sobre mi pecho elevas tus ojos y me ves
directamente
humedeces tu labio superior con tu labio inferior y me besas una vez más
tu lengua tan mojada y tan caliente hacen otro nido en mi boca
dios mío
te vas montando nuevamente en mí...

Me colocas bien en ti y bajas tan lento que parece todo eso un exceso
sonríes
tomas mis manos y las colocas en tus pechos
tan grandes
mis manos son flores pequeñitas ahí
que te gusta deshojar
y empiezas a convertirte en una gacela
tan veloz y tan sublime
flotando como en una amplia sabana
oh mi Margaret
dime por qué disfrutas de todo esto que soy yo
espero que sientas tanta dicha como yo
mientras aprendo todos tus movimientos
solamente para herirte otra vez.


Amarillo.

Horrendo color
de sol
de tela
de tela horrible
y de sol nuevamente
cuando la tela da calor
bajo el sol
tan horrendo calor
tan asqueroso color.

Mierda
el cajón se cayó
todo vuela
MIERDA
qué horrible es el color amarillo.


Jueves de otoño. 

       Bésame hoy jueves
    que mis hojas duermen
         sobre tu hermoso suelo
  cuando con tus dulces pies
      me sometes
a ese ruido lento donde me rompes
     al pasar.

        Bésame
   mujer de la arrogancia
       tantas veces
  todas las veces
hasta olvidar quién soy
     y dejar de ser
             esto
     que ya no me gusta
cuando duermes conmigo
            hoy jueves
                         de otoño.