viernes, 18 de septiembre de 2026

No hay galletas para los perros malos





"Hicimos el amor en medio de la tristeza".

Charles Bukowski


"El sacrificio del más bello
siempre será el menos adecuado para dios".


Mondragón de Malatesta


Bienvenidos al infierno.

        Estoy en el abismo
    hay lava por doquier
roca muerta y también restos de muchos hombres
     he caído en el precipicio mayor
        donde la luz alumbra
     y calienta.


El camino a donde vamos. 

Disfruto el sabor de tu lengua mojada de ti
tan impregnada de ti
en los océanos de tus caminos tibios
en tus senderos húmedos
abundantes en agua con olas y sal.

En tu boca de tonos morenos
muchacha de miel
hermosa muchacha de miel
encontré algo divino
a tu dios empapado de ti 
avergonzado de ti
quieto y callado
ya sabes
lo habitual,
y estaba profundamente oculto en tu interior
a donde mi lengua también ha de llegar
para arrancarlo completamente de tu ser 
y adorarnos únicamente tú y yo.


Plegarias de un dios triste.

Dime por favor
eso que me decías
cada tarde
     cada noche
          cada madrugada
   cuando tu gato me maldecía.
 
Bésame justo aquí
y yo te besaba
justo ahí
de rodillas.
         
                    Me gusta el sabor de tus labios
húmedos únicamente de ti
              tan adentro
                     muy adentro.
    
Con tus dedos me abres el paraíso de la muerte
tan moreno
en esa rosa infinita de tu centro
mientras te miro
y tú también me miras.
 

     Alergia 
     vino
dos besos
y eso que me das
cuando me quieres
y yo también te quiero.

Hay bruma
  hay soledad

   y estás tú
tan abierta
de piernas
de sexo
de vanidad
sobre tu cama
junto a tu gato
          con tus dos bocas abiertas, 
                                                   y vino.

Me gusta tu mirada tostada
me gustan tus grandes tetas
mi Margaret
me gustas como nadie nunca me ha gustado. -Te susurro.
sigue tocando tu sexo de esa manera. -Te ordeno.
Me encanta
me encantas cuando me obedeces,
desde aquí veo cómo brillan tus aguas
quiero beberlas todas
las beberé todas... -Me digo. 
Mientras voy agachándome.

Más tarde me pierdo en tu culo
en ese ano hermoso
perfectamente redondo y ajustado
lo devoro todo y,
tú tiemblas
tiembla tu alma 
tus rodillas y tus piernas 
todo tu ser tiembla
cuando por ahí me dejas entrar

         y gimes

de una manera descabellada
y me fascina
cómo me fascinas
mi morena hermosa
como un caballo árabe tu piel morocha
Margaret, mi amor
y sigues
tú sigues
y suplicas terminar en mi boca
justo en mi boca.

Y yo
        yo
que ya te saboreo desde adentro
con mi lengua bañada de tu sal
de tu alma
de tus adentros cuando me quieres
 y yo también te quiero
     acomodo mis labios ahí abajo 
con tu dios avergonzado sobre tu mesita de noche
dándonos la espalda
      y nosotros también
hasta dormirnos.


Iglesias de rameras.

Cuartos pequeños donde una mujer de rodillas mamará tu centro
              en silencio
mientras los pasos de ellos se oyen allá afuera esperando su turno
         como si fuese un funeral
y sobre una sucia cama
            posarás tu cuerpo
       mientras ella se monta
            hasta hacerte terminar
       con sus viejos trucos
y su poca magia de mujer.

     Oh dios
qué es esto que tanto me gusta
       y tú odias
    mercancía
       y mercaderes.


Fotografías.

Veo viejas fotografías tuyas
en los cajones de mi recuerdo
eres tan hermosa como las olas 
y tan barata como una cruz
es una manera sencilla de extrañarte.
    
                 Oh mi amor.
            Oh mi dulce amor.

Después de dar tantas vueltas por tu mundo
termino perdido en los mapas de mi cabeza
que son viejas fotos tuyas
con pedazos tristes de mi carne.


Ojos de gata.

Azules cielos amarillos
bajo la sombra quieta de tus ojos
italiana hermosa
tus ojos casi amarillos parecen un sueño de gata
te digo
mientras alargas tu cuerpo desnudo sobre mi cama
y tú sonríes
y todo se hace azul
y amarillo
y cielo.

Azules cielos amarillos
en el escote de tu falta
cuando muy adentro con mis dedos te pregunto
en silencio
tan despacio
tan adentro
   tan adentro
¿ya te han querido?


             Azules cielos amarillos 
    los recuerdos
de tus ojos como de gata
cada mañana
              cada noche
                 mientras brillaban
  y tú me mirabas desde la cama
esperando por tu café, 
y las tostadas
con dos huevos al purgatorio,
ay
italiana hermosa
como si fueran recuerdos tus ojos amarillos
casi verdes
como aferrándose a un árbol
a sus ramas
y a todas sus hojas verdes.

Azules
tan azules tus pechos blancos
espuma
algodón
algo más sublime que la caricia
amarillos los pasos
del sol en tu pelo
rubia hermosa
          cielo
      un cielo
tu mirada como un cielo amarillo
cuando duerme en un árbol
en sus ramas
en sus hojas
tu escote
tu risa
tus pezones
y tus índices también.

Azules cielos amarillos
tus ojos,
          tus ojos...

Italiana hermosa,
como cuando jugaba con tu pelo
al despertar
    de tanto beber vino
y hablar
                  y hablar
                                  y follar.

A veces cuando todo es gris ya no te recuerdo
   y sé que tienes un niño allá

ojalá tenga el color de mis ojos
oscuros
muy oscuros
como tristes
como de perro triste
sé que se llama como yo
y que tiene la mirada de perro triste
no son azules cielos amarillos
como tus ojos
                   italiana hermosa.


Fuegos artificiales.

Pequeños soles
pequeñitos
son tus pechos pequeños
dama flaca
de las caderas
y las piernas flacas,

oh
OH

Muchacha de la piel firme
y suave
como suaves las plumas de los cisnes moribundos
en tus ojeras oscuras
y tristes
           muy tristes

oh

   OH

Dame tus manos un rato
mientras me muero
por haber rozado tu sangre
y tu lengua.

Pequeños mundos
pequeñitos
son tus pechos pequeños
dama delgada
de la cinturas
y las rodillas delgadas

oh

OH

Justo cuando acabas
sobre mí

como un cisne moribundo
sobre mi cama
feliz
terminas.

OH,
flaquita de mis amores
justo cuando acabas
y yo también acabo
hasta ver fuegos artificiales 
y nos reímos
    sí
   nos reímos.


Recordando a Julia.

Mira alrededor de Julia
todos sus vestidos floreados y su pelo como el oro
juegan de manera dulce con sus labios rojos de fresa
y sus manos cadavéricas
y sus pómulos 
y mis rodillas.

Hace tanto que te extraño
tal vez mis flores ya no te hagan gracia
tal vez

                  tú allá te encuentres jugando con tu dios
mientras yo
en este rincón
enciendo más la mecha que maneja el mundo del diablo.

Extraño tus dedos entre mis dedos
corriendo como agua de río
cuesta abajo y sin frenos
extraño tus gritos sobre la mesa
tus platos estrellándose contra las paredes
y tu paz sobre el piso de la cocina después de eso
¿tú no?

A veces me abrazo a tus huesos sobre mi cama
como un recuerdo vacío
sin sustancia
pero te encuentras ahí
de pie como una imagen de mármol
eterna si nada tiembla y nadie te toca
pero tan frágil
a mi tacto
tan delicada
como esa caricia de tu lengua, Julia.

Algún día iré por ti
y rescataré cada sombra que hiciste en ese lugar
tomaré la silla en ese gran salón de nuestra casa
pondré la cuerda en lo más alto
y me moveré lento muy lento
hasta dar la hora 

y quedarme como un reloj roto.


La soledad.

Soledad
es estar ausente
de todo
y de todos
menos de uno mismo. 
 
        Qué bien se está aquí adentro
   en esta habitación vacía
     donde todo es blanco


           blanco


                    blanco

                      y solo yo soy de colores.


A una argentina de pelo rubio. 

¡Rubia!
Con el sol corriendo sobre tu pelo,
dime si mis ojos son dignos de tus pechos
para que le pongas mi nombre a ese lunar en tu mejilla.
Ella tenía las caderas hermosas
no era tan alta
las piernas guapas
las rodillas tibias
la mirada cariñosa
en su sonrisa
habían caminos de todos los mundos. 

En la cama nos volvimos lo que somos
animales
tu pelo rubio sobre mis muslos
mientras tu boca lograba eso que nadie había logrado hasta entonces
tus pezones rozando mis piernas
sentía que flotaba
sobre el mundo azul de la noche
y tu culo apretado
y tu coño apretado
y tu boca
apretada. 

Eyaculé en ti
como un río dentro de la mar
tibio tan tibio
y eyaculé otra vez
luego de la coca y la locura
del porro y la algarabía
para ponernos después nuestro disfraz
de humanos.


Eva tomando el sol sobre mi cama. 

Catalana hermosa
blancos tus pechos como el suspiro blanco
nos besamos como dos desconocidos
después de habernos abrazado tanto
hicimos el amor muchas veces
toqué tus nubes
tus ganas
rompí tu espalda
tus dedos
y algo más
dormiste después tres días seguidos
como tomando el sol sobre mi cama.

Beso tu araña
negra como la sombra de la muerte
                    hasta encontrar su corazón rosa
y algo ahí me moja
me hace ola
y brisa.

Te escapaste de la ciudad que nunca duerme
para no morir tan joven
ahora te extraño,
es como decir
todavía te pienso
pero me siento tan lejos
de ti tan lejos
que hoy mis olas ya no crecen para ti
mi catalana hermosa.


Aoi.

Una japonesita limpia la pipa de hachís
y luego de besarme muchas veces mira a la nada
hay arañas en todas las esquinas de la habitación
muestran orgullosas sus telarañas
hay polvo bajo la cama
y restos de tabaco
restos de licor
restos de algunos recuerdos que quedaron
regados por toda la habitación.

Luego de las 12 ella viene con su vestido de flores
con su tatuaje de dragón en la espalda
hermosa como una luna en pleno día
me mira otra vez
me besa
deja la pipa de hachís limpia y un pedazo marrón 
de eso que nos gusta tanto
me la chupa un rato
termino en sus tetas
se limpia
me limpia
me besa otra vez y se marcha.

Hay algo de cariño en este lugar
que todavía no me gusta
quizá más tarde
o mañana
le agarre un poco de afecto a las arañas
o al polvo bajo la cama
entonces enciendo la pipa de hachís
hasta que vengas por mí.


J.W.

Eras la novia de un buen amigo
¿por qué estás tan juguetona en mi entrepierna?
de rato en rato levantas la cabeza
y me miras
como preguntando si lo estás haciendo bien
y sigues nuevamente
entretenida en mi entrepierna
chupando
lamiendo
besando
con ambas manos jugando
como queriendo ganar algo
o borrar algo
no lo sé
eras la novia de un buen amigo
mientras introducías mi sexo en ti
cerrando los ojos
tan húmedo
tan sublime y caliente
maldición
nos quedamos así
quietos
unidos como dos ángeles
dentro del puño de dios
incrédulos
de lo que estaba pasando.

Eras la novia de un buen amigo
cuando mi semen te inundaba desde adentro
y tú
bañabas con tu charco gigante
toda la cama
mis piernas
y entre tu temblor corporal y el mío
nuestras risas
nuestros jadeos
nuestro respirar agitado
miraste después sobre la mesa de noche
la foto de mi esposa
la pusiste boca abajo
para volver nuevamente
a callar entre mis piernas.





Imagen de Mondragón de Malatesta.



Eclipse.

Entre la oscuridad y la luz
que tapas mientras tus ropas caen
hay algo
un vacío
que yo voy a llenar
entre tu movimiento y el mío
muchacha joven
hermosas muchacha joven
cubre con tu oscuridad
mi luz
y viceversa.

Hermosa muchacha joven
dame un poco de esa bondad
de esa bondad mientras te ahorco
y tú gimes
como una gata en celo
y exiges mis aguas en tus adentros
sudando
jadeando
como el sol y la luna
en este mar sin calma
sobre tu cama inquieta
azul muy azul
por respirar tan poco.


Otto e mezzo. 

Uno
mi corazón asustado
dos
la prisa boba
tres
la pistola de papá
cuatro
hay dolor en las esquinas
cinco
te extraño todos los viernes
seis
el amor ha dejado de ser
siete
el gato negro
ocho
tus bragas usadas sobre la cama
ocho y medio
tú y yo luchando contra el sudor y el movimiento.


Estoy enamorado de tus tobillos.

Frágil encanto
de tus pálidas piernas
cuando sobre la cama
tendida estás
tan desnuda como tu alma
frente a tu dios moderno
entonces te pones de cuclillas
para que yo
desde lo más asqueroso de mi mente
te adore con ternura
desde tus pies
hasta tu sombra. 


Margaret por la mañana. 

Abres los ojos como un cielo trémulo
y tus pestañas son como rayos de sol
bostezas
te estiras entera
sobas tus ojos
sonríes 
y sin quitar las manos de tu rostro me miras
tú gato y yo vemos todo desde nuestro lado
buenos días, me dices
hola gato saludas al felino
te acercas
murmullas algo en las orejas de tu mascota 
luego me regalas un beso muy suave y largo.

Anoche soñé que teníamos un hijo
me dices
era idéntico a ti. 

Entonces un fuerte ruido me despierta...

Mierda...

        ¡MIERDA!

E intento dormir otra vez.


Las paredes están cansadas. 

Las paredes están cansadas
de tanto verme luchar contra ellas
un golpe seco
    dos
        tres
y empiezo nuevamente.

Cansadas están las paredes
de verme caer después
intentando agarrarme a la nada
como si en el aire tu figura
estuviese ahí para sujetarme 
pero no
solo es otro muro
dentro de esta habitación vacía, que me golpea. 

Quiero imaginar que después del último golpe
esa mancha roja que cubre mi rostro
logrará que mi alma sane un poco
ya sabes
de todo eso que me contagiaste. 


Tu guadaña.

La muerte carga su arma filosa
para defenderse de nosotros
y el diablo mueve su cola
para entretenerme
¡ay! dios
que mientes
y mientes
y mientes
dime otra vez
que la culpa será mía
por haber nacido aquí
en tu minúscula creación. 

La dama de negro carga su daga extraña
por sí queremos atacarla
y quién sabe
tal vez algo más.

Entonces levantas tus largas faldas negras
como una sombra eterna
sobre mi cama. 
Ay
dios
llévame
a donde tú también te estás quemando.


A Margaret.

Me envuelves en la seda de tus besos
y ya dentro de tu boca
donde me convierto en avecilla y aprendo a volar otra vez
hago un nido que adoras
con mi lengua, que tú adoras. 

Luego me dejas bajar por tu cuello
como un leve remolino me entretengo ahí
hasta detenerme en tu clavícula y construir un castillo
que tiene las puertas abiertas a tu escote
y desde ahí veo hermosos tus pechos
tan grandes que hacen de mí alguien diminuto
en tus pezones tibios hago trucos que disfrutas entre gemidos
y me dejas caer a tu ombligo después
a tu bajo vientre
a tu pubis
oh Margaret
dime
¿qué puedo hacer aquí?
y nos quedamos en silencio
solo para acomodarnos.

Tú tomas mi cabeza como un trofeo
y me hundes en ti
tan adentro que mi lengua se pierde en tu calor,
cruzaré hasta tu última pared
no importa si volvemos a sangrar, 
adoro tus rodillas y tus pantorrillas y tu pies,
tú solo pides más besos
muchos besos
tantos besos
todos mis besos
               ahí dentro.

Oh mujer hermosa
¿qué hice yo para tener todo esto nuevamente? 
Te pregunto mientras tú me hundes una vez más entre tus piernas
y gimes
tanto como yo
cuando me adentro en ti
se siente tan caliente como el infierno;
yo he caminado en él
lo sé, créeme
quemas igual
mujer bonita.

Cuando por fin quedas satisfecha y yo también
nos volvemos a acomodar en tu cama
tan juntos
tan morenos
todavía respirando un poco rápido
jadeando como dos animales heridos
calientes
calientes
hasta ponernos tibios 
luego de estar un rato sobre mi pecho elevas tus ojos y me ves
directamente
humedeces tu labio superior con tu labio inferior y me besas una vez más
tu lengua tan mojada y tan caliente hacen otro nido en mi boca
dios mío
te vas montando nuevamente en mí...

Me colocas bien en ti y bajas tan lento que parece todo eso un exceso
sonríes
tomas mis manos y las colocas en tus pechos
tan grandes
mis manos son flores pequeñitas ahí
que te gusta deshojar
y empiezas a convertirte en una gacela
tan veloz y tan sublime
flotando como en una amplia sabana
oh mi Margaret
dime por qué disfrutas de todo esto que soy yo
espero que sientas tanta dicha como yo
mientras aprendo todos tus movimientos
solamente para herirte otra vez.


Amarillo.

Horrendo color
de sol
de tela
de tela horrible
y de sol nuevamente
cuando la tela da calor
bajo el sol
tan horrendo calor
tan asqueroso color.

Mierda
el cajón se cayó
todo vuela
MIERDA
qué horrible es el color amarillo.


Jueves de otoño. 

       Bésame hoy jueves
    que mis hojas duermen
         sobre tu hermoso suelo
  cuando con tus dulces pies
      me sometes
a ese ruido lento donde me rompes
     al pasar.

        Bésame
   mujer de la arrogancia
       tantas veces
  todas las veces
hasta olvidar quién soy
     y dejar de ser
             esto
     que ya no me gusta
cuando duermes conmigo
            hoy jueves
                         de otoño.