"Inspiration is a word used by people who aren't resally doing anything."
Nick Cave
"Said 2,000 years of Christian history, baby And you ain't learned to love yet?"
Nick Cave
No hables de mí con ella.
No hables de mí con ella
porque solo dirá que soy malo para todo,
para vivir
principalmente.
El camino a tus pies.
He caminado tanto para conocer cada dedo en tus pies trigueños dime dónde guardas tu olla de oro.
Carne de vaca.
Abres la boca y tu lengua moja mis adentros como una súplica mi baba se introduce en tu alma sin dios sin ninguna mierda de dios.
El infierno entenderá.
Abre tu boca mujer peligrosa el infierno entenderá que tu lengua arde mejor aquí abajo.
Cuento tonto de un hombre torpe.
Hace tanto tiempo ya, que cruzaste el lago más feroz del mundo, el más hondo, para alejarte de mi sombra que era como la noche más horrible, de mis dedos, de mi lengua. Sí, te escapaste como las golondrinas en invierno, mientras el sol se oculta, cuando su luz deja de abrigar. Te extraño, sí, te extraño tanto que algo se rompe en mi alma cuando te pienso, en mi estómago algo se mueve, triste, muy triste se mueve, y me jode, no sabes, ponerme así de un momento a otro, solamente por haber pensado en ti un instante. ¿Recuerdas la primera vez que nos corrimos juntos? Yo lo recuerdo, desnudos y blancos, envueltos en un mutuo vapor, tan débiles bajo esa luz amarilla, y alegres, de tanto habernos movido juntos.
El daño eterno.
Tus ojos japoneses
tus pechos pequeños
todo ese trigo en tus piernas
cisnes
hermosos cisnes flotando en tus caderas
y el camino largo de tu cintura
con tus ojos japoneses
y tu lunar eterno
me miran en blanco y negro
como una película antigua
mientras arreglas mis jardines
y sus colores.
Tus pechos pequeños
como odiseas
tan peligrosos
pero no
tus piernas de sol
de solcito en la mañana
doradas como dos corrientes de oro
me quisieron
hasta tus pies como la seda
como la seda
mientras duerme escondido
entre tus piernas
el secreto húmedo
de la miel y la sal.
Los espejos azules.
No me mires
aquí adentro solo existen fieras devorando niños pequeños
en este lugar únicamente hay carne negra cayendo
de las fauces del lobo
del diablo.
No abras mis tumbas
no sueltes a las bestias que llevo dentro
es mejor dejarlas quietas
porque el espacio que robé de tu vientre
llegó a ser el infinito resumido
en una pequeña sonrisa
como una bruma
rápida.
No quieras darle de comer a mis criaturas
ellas muerden la mano que las alimenta
ni tus oraciones
ni tu dios sordo
podrán contra ellas
ellas solamente quieren
carne negra cayendo de sus colmillos
miseria
y angustia.
Sí, aquí solo hay penurias y zozobra,
y pestes tan largas
como la prisa del hombre por llegar al cielo.
La tormenta perfecta.
Tu beso es una raya de coca
que adormece mi lengua
y asesina
mis labios
eres humo lento de hueso y baba
de carne y semen.
Oh mierda del mundo
abrázame a tu cintura
convierte mi ser en tu ramera
porque soy tu trapo sucio en la esquina de tu habitación.
Oh mierda del mundo
pica con tu aguja mi carne
dibuja tu mapa de muerte
princesa arrogante del agua marrón
en mi piel
regálame tu veneno lento
y abre mis ojos al siguiente día
cuando la tormenta por fin haya terminado.
Mujer ideal.
De mis manos caen
tus carnes
entre lo rojo y lo morado y lo negro
como frutas podridas
dejando escapar tu mal olor
de mujer
de creación imperfecta
ahí donde antes tus tetas rebotaban
ahora hay dos huecos
y en tu concha
cabe un niño de cuatro años.
Así te he destruido
mujer de la pesadilla
regresa al cielo con tu dios
que en el mundo somos muchos hombres enfermos.
He roto tu bolsillo anal
con mis pies
con mis puños
y abrí tu cráneo
desde tu boca
separándola con las manos como si fuese el hocico de un pobre perro
hasta encontrar tu alma arrimada
luego de romperte en dos
junto a tu conciencia
como escondida en una esquina pequeñita
de mí.
Oh rabia de mi odio
oh semen en tu espina
recorriendo tu camino único
hasta dolerme
de tanta pureza
oh pureza absoluta
de mi puño
sobre tu sombra también muerta.
La resaca.
Mierda
la cabeza me grita
como si se rompiera algo
dentro de la habitación
mierda
mi estómago
con sus llagas dentro
vómito marrón
bilis
mierda
mi pobre estómago
intenta aferrarse a esta caricatura que he creado
únicamente para mí.
Miro en el espejo a un hombre roto
me río de mí
entonces voy hasta la mesa
hay media botella de vino barato
sirvo un poco en una taza usada
y después bebo
mierda
mi estómago
cómo duele
arde
como un raspón en las rodillas
contra el suelo rudo.
Bebo otro poco más
qué hermoso sabor
moja mi lengua y pasa a mi garganta
mierda
el vino se acaba
y abro otra botella
y otra más
y otra más
y la resaca desaparece
hay una bulla en mi corazón
de algarabía
como si celebraran mis muertos una fiesta
justo en mi corazón
pero no
solo son las heridas de mi alma
clamando por más alcohol.
Me derrumbo sobre la cama
pienso en ti
ya no te extraño tanto como antes
pero sigues doliendo
mientras aprietas los labios
en ese recuerdo donde me mirabas a los ojos
y decías:
Te odio.
Sí, ese fue final de los finales
sobre ese sofá amarillo
donde nunca te follé por atrás
y donde se acabó el amor y todo lo demás
de ese invento bobo
diciendo que me vaya.
De profundis clamavi ad te, Domine
Inmóvil
en la hondura más cruel
mis carnes se queman
arden tan fácilmente
que parecen un fino papel de arroz
lentamente achicharrándose
solo para justificar tu odio
contra los malos hombres
oh señor
OH SEÑOR
háblame de tus bondades
o de eso que llamas justicia divina
mientras mi alma también se quema
y se rompe
en infinitas partes se rompe...
Oh ángel expulsado a los avernos
a ti clamo ahora
desde tus profundidades grito
tu hermoso nombre
extendiendo mis brazos
para rozar tus alas divinas
durante este espacio en la pesadilla
donde adorarte es la única salida.
La máquina del tiempo.
Inventé una máquina del tiempo, con su mecanismo confuso breve como tu respiración y luego de un ruido extraño ¡una luz! y algo de humo como un viejo truco de magia regreso al pasado ahí donde tu pelo salvaje era amigable con mis dedos justo ahí donde yo cortaba las flores en tus vestidos para cubrir tu virginidad .
Me gusta estar aquí en este recinto pasado donde alguna vez fui joven y hermoso y te tenía a mi lado.
Inventé una máquina del tiempo para viajar a tu seno tibio cuando bajo la ducha sin aletas jugábamos a nadar piel con piel hipnotizados frágiles frente a frente y tan débiles al ruido.
Construí una máquina del tiempo para regresar a los jardines donde jugaba tu alma con la luz del sol con la lluvia con las golondrinas conmigo.
El espacio entre tus tetas.
Es un poema el breve espacio entre tus tetas cuando resbala tu sudor en medio de tus picos más altos y yo con mi lengua intento endulzar
matizar
encontrar algo ahí
que no sea tuyo.
Tu cicatriz ya no te pertenece
ahora dueños son mis índices
de esa arruga
esa marca
que te regaló la vida mientras nacías
muchachita de colores.
Es hermoso
el pequeño instante entre tus tetas
blancas como nieve y algodón
como papel
y algo más que tal vez no entiendo todavía
cuando ahí me escondo
para devorar después
tus dos botones
sí
tus dos botones...
Hombre de la mar.
Entre las barcas que besan el agua, y dulce se hace la madera
sirenas de ojos únicos cantan para él
mostrando sus delicadas colas y sus brillantes rostros
esperando que él
por fin
bese la espuma que se forma con las olas
y como caricias
pose sus labios sobre los hombros de aquellas místicas criaturas.
Oh hermosa marea tan tibia y azul
recibe también su aliento cálido
mientras se entretiene con ellas
desnudos sobre tu inmenso tamaño.
Los ojos de Beatriz.
Dando vueltas por los ojos de Beatriz
con sus labios de algodón y sus mejillas como rosas
pellizcas un poco mi alma
junto a todo eso que te regaló dios
mientras creaba el mundo
para que tú camines en él.
Me regalaste tu último refugio
y ahí mismo yo crecí
gigante me hice
mientras tú sufrías
sí
en esas olas
de tu pelo y mi cama
revoloteamos como mariposas.
Hace poco te vi
tus caderas hermosas y tu vientre tan plano
como sombras brillaban
en lo profundo de mi memoria,
pero las sombras son tuyas
te las llevarás luego de observar tu caminar lento
Cuarenta inviernos asistidos no tan amablemente. Bebedor y catador de las peores costumbres de la humanidad. Amante y asesino de cada costilla de Adán y del polvo hecho forma, en curvas definidas, en pechos dos. Porque soy algo más que a tu cuerpo excede y tu mente no entiende, un poco de aquí, un poco de allá. Un vino tinto de casa, mal guardado y agrio, un dulce de Dodó, quemado y envenenado. Soy solamente un gato, pero soy el peor que jamás se haya inventado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario