martes, 22 de noviembre de 2011

Carne de vaca



Aquella noche de setiembre, fuiste tan buena para mí... ¡Hasta dolerme!

César Vallejo.




La piedra en su zapato.

Parada sobre el mundo que yo era
y yo era
eso que es el mundo
arrogante y mezquino
pobre y poderoso
parada sobre mí estaba
sobre mí parada
arrogante y mezquina
poderosa y pobre
y yo era
eso que es el mundo.


Carne de vaca.

Hermosa como una flor
con su nudo dentro
desollada y mutilada
como una flor hermosa.

Arriba en la idea
no hay sino dolor y mercancía
y se levanta
y se cae
y la res no se lamenta
se limita a desangrarse por los ojos.

Bella como una flor
con su tristeza dentro
y ya desollada y mutilada
más bella que la flor todavía.


Retrato.


Torpes raíces sobre la piel
que se resecan con el pasar de los días
ya no lloro
ni sonrío
lento idioma sobre las rodillas
y tú tampoco lloras
sólo maldices y te quiebras.

Camino dentro de ti
con un tronco rudo
cuando de mi espantada figura
brotan infinitas espinas
que al clavarse justo allí
sólo padecen y padecen.

Larga es la agonía de mi semblante
cuando de tus dientes crecen palabras
que dicen solamente
te mataré para la tarde
y ya tarde mi estómago
se pudre
se hace lodo y excremento.

El espejo ya no me mira
se ha destrozado en mis puños
porque sólo soy un anciano
y tú con veinte años
eres el retrato de tu madre
que me maldice
y me maldice cuando en ti
mis espinas padecen y padecen.

lunes, 24 de octubre de 2011

Como si fuera un ángel



Fuera de la habitación 502 un pájaro abre sus alas
en el interior un hombre advierte un modo de enterrarse
hay en el suelo restos de la creación
en el techo una corbata que no combina con el fondo
soy hábil para ciertas situaciones -piensa
y aparece la figura de una mujer que finge no mirarlo
el pájaro cierra las alas y con el pico ordena su plumaje
la canción de Frank se pasea con el aire cuando él estropea su peinado con la izquierda
suspira como si una mariposa lo tocase
al momento que rueda la botella de tinto dentro de todo lo que no sucede
puedo detenerme a tiempo -piensa
mientras avanza la dama que no conoce quietud
el encargado toca la habitación 502 y el ave asustada huye
el balcón parece estable pero las persianas no resistirán mi pescuezo -piensa
su palma es un mapa donde las cicatrices disimulan no conocerse
el camino se ha desviado desde hace ya tanto
cuando parecía un pequeño de amplio futuro
los amigos jamás fueron condescendientes
y la carne no era la adecuada
la habitación 502 parece no amoldarse cuando todo está por ocurrir


tengo que frecuentar más el fondo que estoy observando -murmura
poniendo una silla cerca del balcón
cerca a donde el ave de hace momentos estaba ajustando su traje
la corbata ahora se estira sobre la cama
el mundo se mueve en tonos distintos a la belleza -piensa
porque ella está ahí en la puerta
simulando que arrebatarle la piel sería un exceso
todo está muriendo querido -dice la dama
todo está destruido

mira hasta el fondo del abismo y estropea su torpe risa
avanza a zancadas para no tropezar con la botella
va mirando a la hermosa dama que genera un gesto poco bondadoso
quiere detenerlo todo con los dietes
sangra por la boca tonos que se corren del mundo
y justo cuando su pie derecho roza la silla de madera algo cruje
se alza sobre el balcón como un galgo
la dama ya no parece indiferente a él
sólo cruje desde sus adentros como un animal inimaginable

sí...
el muchacho va descendiendo como si fuera un ángel
como si fuera un ángel del señor que aprendió a olvidarlo
poco a poco hasta estallar con los sesos
tendido como la sombra de todos los hombres
queriendo sangrar lo aceptable

y la calle se hace gris con rojo
gris con rojo como el pájaro posado en la ventana.