miércoles, 16 de marzo de 2016

Relatos


Los ojos de Carlos Ann



Jesús era un hombre apuesto
mataba 1,2,3,4,5,6,7 pigeons just like that
y cabalgaba un semental de plata.
Dime ahora lo que has hecho tú....
Buffalo Bill is defunct.
Buffalo Bill ha muerto
mataba 1,2,3,4,5,6,7 pigeons just like that
y cabalgaba un semental de plata.
Dime ahora lo que has hecho con tu hermoso muchacho
de ojos azules, Señor Muerte.

Poema de E.E Cummings traducido por el poeta español Leopoldo María Panero.


Relato uno.

Yo que vi tus formas desangrarse
junto a las bolsas donde dormían los niños
inocentes y callados y quietos
uno tras otro mutilados lentamente
uno tras otro amotinados y disparejos
dentro de esas bolsas que terminarían en la mar.

¿Has visto la sangre bajo la luna?
-o mejor
¿has visto tu carne entre mis dientes?
Yo que todo lo destruyo
soy la gota de ácido dentro de tu ojo
así de violento
y sí
cuando me enamoro lo soy mucho más todavía
me aferro a cada espacio de tu piel
y ya luego de haberla separado de tu cuerpo
mis yemas
que tanto te rozaron
adoran el todo
cuando la coloco fresca y tibia a la vez
sobre mi rostro
oh belleza roja y descarada
tan pura en tu interior
oh blanco resplandor de la magia
luego de verte tan desnuda
tan única
sin piel
para aprender a acariciar tu alma,
sí
dentro de las bolsas donde los niños aprenderán a nadar
te coloco también
hay algo en ti
algo que me vuelve loco
supongo que fueron tus ojos
o los largos dedos de tus manos
porque también son diez
los segundos que tarda mi santidad en arrebatarte ese soplo asqueroso que dios te ofrendó
sí
he visto la sangre bajo la luna...


Relato dos.

Como fantasmas las horas
o dos muertos en mi voz
me preparo una taza de té
es como cortar flores
ella mandará una bomba
algo que deje todo claro
o libertad  en el sonido.
Ana toca el violín
veintitrés años
los ojos entre grises verdes y marrones
las tetas tan modernas.

Ella camina por el techo
bajo la sombra de la inocencia
y dice:
Señores, nadie sabe quien soy
maldita sea
me llamo Ana.

Mantén tibia la tetera
y duerme un poco
me quedo quieto al borde de la cama
y la prisa horrenda de su melodía
me eleva hacia algo asquerosamente sublime
maldita hija de puta
su cielo es marrón
y dice:
Hay putas en cada iglesia
son tan puras
como nieve en los tejados
yo me quedo petrificado
algo así como en la nada
sí
preparo una simple taza de té
oh mi señor
una sola cosa
oh mi señor
esta noche quiero volver a su lado
y mañana será como volar nuevamente
Ana toca el violín
cara bonita
la boca entre roja profunda y callada
el culo moderado
ella baja del techo
sus piernas largas que salen de su falda floreada me estremecen
y me dice:
Prepara una taza de té
luego te la chuparé como nadie te la ha chupado
será como tocar mi violín...


Relato tres.

Llegó como esa inesperada lluvia de verano
con los ojos como carbones
tan negros
y la luna humillada por las nubes
y el suelo deforme
y sus manos limpias
y sus largas ideas.
Llegó
y la noche dejó de ser tan vulgar
mujeres
drogas
esa cosa quieta en la cocina
la noche dejó de ser.

Me acerqué
miré sus ojos
ella inundó mi oscuridad con la suya
dios
dios
dios no existe en esa mirada. -pensé
y hablamos
lo que duran dos cervezas
o algunas canciones
mis ojos besando todos sus sonidos
adorando el verbo en su voz quieta
sí
luego me pidió salir
que vayamos a andar
y mientras andábamos tomó mi mano
perfecta como si ya conociera las calles de mi palma
y en una plazoleta medio vacía pero llena de tristeza
se levantó en puntillas para besarme
¡oh dios de las bocas!
¡oh dios de todas las bocas!
era la flor de la agonía
el olvido y la memoria
el llanto 
eyacular
era todo eso
la lengua
la fábula
la historia de mi vida
las cuatro calles más hermosas de su pelo
la soledad inexplicable
la bravura
la gentileza
la luna
el sol
la frase perfecta para su voz dentro de mi voz...
Era todo
y sólo duró lo que dura una oración breve
media línea
como mucho.
Adoré su aliento instantáneo
sus ojos bien cerrados al besarme
su brazo amarrando mi cuello
su manera de morderse el labio inferior mientras sus pies pisaban tierra firme...
Necesito hasta tu sombra devorando mi sombra. -Dijo.
 Y la noche dejó de ser
para convertirse en nosotros.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Los daños eternos


 Ignorando sangre muerta, furor y rapiña.
Rey desvestido, demasiado hígado en la cocina. 

Cita de una entrevista.


Pesadillas.

En mis pesadillas apareces
como un sueño
y yo
te beso
y te toco
y desapareces tan pronto
en el recuerdo de tus prendas
donde mis dedos como gusanos jugaron
y el recuerdo de tus pechos
donde mis manos como dioses te asesinaron,
hermosos
hermosos tan hermosos tus pechos
como el sueño de un muerto.
Tan terrible es
no haberme acostumbrado más a tu boca
-que adoraba.
Y a tu lengua
y a la piel de tus ojos...

Yo que tanto respeté tu espacio
sólo por adoración a la perfección
para que otro
llegue como si nada
a introducir su alma asquerosa dentro de ti
infectado tal vez
lo maravilloso que era escuchar un gemido tuyo
o dos
o más
sí
no mentiré tampoco
pero aquí donde la piedra es andada a diario
he conseguido
batallar contra otras lenguas
tan desmedidas
tan suaves
tan feroces
como demonios contra otros demonios
yo que tanto respeté todos los espacios
hoy caigo dentro de esta caverna
que odia la luz del día
abrazando a la pesadilla
a la pesadilla de tenerte cerca todavía
como en el sueño de un muerto.


A Sophia.

Todavía tengo en la memoria ese culo tuyo
tanto que podrías sentir que lo rozo desde aquí
y mis dedos
y mis dedos
y mis dedos como espinas
en la rosa
en la rosa que es tu hermoso culo
y sueños adentrándose
entre tus nalgas
y pensamientos adueñándose
de todo eso que eran tus nalgas
todavía tengo en la memoria
el cuarto de Blanca
la cocina húmeda
la habitación de Leo
la azotea a media tarde cuando tu hermana no estaba
los sofás
sí
recuerdo todo eso
tus jugos entrenando mis dedos
y mi legua contra tu lengua
y ese maravilloso culo iluminándolo todo. 

Todavía tengo en la memoria
la misa de tu abuelo
una iglesia
mi mano izquierda dentro de tu vestido
la última banca
y tu centro
tan húmedo como aquella copa llena de vino
hasta ese cristo crucificado puede jactarse de haberte visto
mordiéndote los labios
aguantando así tus leves gemidos.
¡Oh mano milagrosa!
Dentro de tu espíritu
mojándote toda
sí
la tía que lo miraba todo
tú doblando las rodillas
y yo
yo
como un gusano
asegurando mi expulsión del cielo
sólo para ganarme las puertas de tu infierno
sí
nunca sentí culpa
porque en ese culo tuyo donde dejé todas mis plegarias
inicié tu paraíso casto.


Beatriz.

Furiosa lengua
como una pintura
como una pintura que no tiene sentido. 


Jeni.

Adoré tantas veces tu lengua
que largas horas
adorando mi espada
bajo mi sombra pasó.


Vanessa. 

He visto la gloria
entera
escapando de mis manos
y tus pechos como dagas
ajustándose en mis costados
te tengo miedo niña
sobre todo en mis sueños cuando dices que todo es verdad.
"He superado al verbo quedándome callada..."
confiesas.


Los daños eternos...

En mi boca
quieta la memoria
de sentir
como otros dientes
rasgan tu morir inquieto.

Oh asquerosa miseria del mundo
¿qué es este sentimiento que me abruma?
llanto
algo blanco en mi nariz
whisky
otro poco de esa cosa blanca en mi nariz 
¡mierda!
he visto tu sombra en lo más hondo de mi memoria
¡y espanta!
hace temblar hasta el hueso más escondido de mi cuerpo.
¿Qué es este sentimiento?
he soñado contigo tantas veces
más de las que podría imaginar
es como una espada
que es clavada
día a día
-como ese hombre que sube la roca
en mi pecho.
tantas veces he soñado
es como una daga ardiente
clavada día a día
-como ese otro hombre al que le devoraban el hígado
por la eternidad
en mi maldito pecho
¡mierda!
¡mierda!
tengo las manos débiles
de tanto haberte acariciado
tengo la lengua frágil
de tanto haberte dibujado
¡mierda!
inquieta la memoria
en mi boca
tu gesto inútil al borde de esa iglesia
aquella madrugada
y al otro borde un parque
luego de tu baile eterno
con él
dejándome de lado
por instantes eternos.

Esa noche vi en tus ojos
el malestar de amarme todavía
esa noche
cuando debí aborrecerte
el malestar en tus labios vi
de tener que besarme todavía
oh frágil memoria en mi cabeza
como buitres revoloteando
sobre este cuerpo estéril
más whisky
más de ese sentimiento blanco en mi nariz
más de ese culo extranjero
más de todo eso
por favor
antes que empiece a asesinarme
o peor
por fin comience a olvidarte...
Mi cama carga todas tus pecas
es como si tu piel me extrañara todavía
sí
y mis líneas
cambiaron por otras líneas
más soberbias presumo
que ya no te dedico
no podría
lastimar tu débil nariz
adorada por tus formas
no podría.
he resumido por fin
todas las noches en esta noche
y para no soñarte he decidido no dormir
¡mierda!
¿esto es lo que uno siente cuando el dolor se va?
oh maravillosa serpiente blanca adentrándose en mi nariz
hoy que no me dejarás dormir
deja ese extraño fruto en mi corazón
como una magnolia limpia y fresca
inquietando mi memoria
de sentir
como otros dientes rasgan mi morir quieto.