viernes, 13 de diciembre de 2013

Boedo argentino



Y si todo pasara nuevamente, es decir, que la vida sea una rosa, un rosa que vuelve a crecer. 
-Sería la misma rosa.



Boedo argentino.

En Boedo,
entré en un pequeño café llamado Margot
pedí un blanco de blancos
o algo similar
era lo único que me gustaba
lo demás
era mucha carne
entonces
un tipo con poca pinta se me acercó
y dejó una nota sobre mi mesa
la nota decía:

Si la suerte me permite
aun no existiendo
tomar una copa de vino tinto contigo
sería
un honor para la tarde.

La nota era de una muchachita que vivía en el barrio de Caballito,
muy cerca a la Parroquia Nuestra Señora de Caacupé
llevaba un vestido de flores hasta las rodillas que resumía una vida
entonces
dispuestos al vino
terminamos algunas botellas de un buen tinto de tintos
lo demás
era mucha carne.

Presentados y bendecidos por la uva
caminamos por la 25 de Mayo hasta la plaza Martín Fierro
ahí recitó algunas frases sobre lo que significaba volar
sin despegar los pies del suelo
y me cantó
"y naides me ha de seguir,
cuando yo remonto el vuelo"
pero vos,
has hecho de mí
una jaula
y un ave
con el nido dentro.

Era menor que yo
y hermosa como ninguna
con esas piernas soleadas y largas
con esos cabellos bronceados y largos
y además blanca como la luna
como la luna que era
luna de muchas lunas.
Luego seguimos hasta perdernos
porque la prisa es boba
habían pasado para entonces
tres tintos de tintos
ella con más alegría que algarabía
y yo con más vino que tino
decidimos robarnos un beso
y otros besos
con mi mano
dentro de su vestido
que era sólo una flor
flor de muchas flores.

Muda lo que duran tres segundos
mudo
lo que significa recordar lo avanzado
dijo
luego de mantenerse así lo que duran tres segundos:
Sé de un lugar,
señor
cerca muy cerca
llamado Aoma.
Entonces La Rioja se hizo amiga nuestra
y luego de sentirnos un poco gringos
llegamos
pedí un número par
y nos escondimos en una habitación poco elegantona.
Su vestido de flores resumía para entonces muchas vidas
¡todas las vidas!
y sus piernas bronceadas
y sus cabellos soleados
y su centro
como la luna
que era luna de muchas lunas.

A la mañana siguiente la muchachita de Caballito
ya se había marchado
olvidando Margot
olvidando  Martín Fierro
olvidando otra nota que decía:

Hoy
mismo lugar
misma hora
mismo vestido.

Puedo decir que me gustan los tintos,
Boedo
pero más que un buen blanco de blancos
aquella muchachita
lo demás
era mucha carne.





Sobre mi cama un ángel.

Sobre mi cama un ángel
parece dormido
y pasado de copas
desnudo
con la piel sobre sus alas
con la espalda sobre mis palmas
parece dormido
sobre mi cama
pasado de copas
un ángel.


Sobre mi cama un ángel
pasado de copas
parece dormido
sin piel
con las ganas sobre mis alas
con las curvas sobre mis palmas
desnudo
sobre mi cama y se queja
desde sus tetas se queja
con su humildad
así
sobre mi cama
aquel ángel
parece dormido.

Entonces su aliento deja, como dos soles incendiándose entre sí
como si la vida se apagase
como si me despertara sin querer devorarlo todo
toco mi falo
es verdad
que su tallo es inquebrantable
entonces me toco una vez más
pongo un sabor amargo entre tus alas
mientras duerme
convencido estoy
de que es un bello ángel.




"La vida es un cigarrillo".

Leopoldo María Panero




Ballenas varadas.

Como de vientres abiertos
uno a uno
de los bares salimos
los que detestamos la vida
los que no regresamos jamás
y como ballenas
sobre la playa
varados
agitándonos
queriendo volver
a ese charco
a ese charco dentro de la botella.





Oraciones.

Sobre la mesa
sin verbos se escriben
líneas que a la vida escapan
y que hacen de la voz algo grotesco
otro fiasco
dónde hundirse
¡como con la vida!

Mi voz
la grita en la pared
la herida mortal en mi alma
lo que leo
con este modo extraño de respirar
sobre la mesa
sin verbos
las oraciones se escriben.



Crónica.

Señor
me preguntó un pequeño muchacho
¿cree en dios?
no lo sé
le respondí
yo no creo en él porque no existe
¿y si existiera?, proseguí
-le dijera que baje para convencerlo de que no existe.

Es la mejor crónica que me ha pasado hasta hoy.


viernes, 11 de octubre de 2013

¡Ay la vida!



"No era mi día, ni mi semana, ni mi mes, ni mi año. Ni mi vida. ¡Maldita sea!"

Charles Bukowski





   Qué es
      eso que llamamos vida
             o qué soy
                 sólo la sombra
                     la sombra de algo que ya no anda.

               No sé
           si arrastrarme como todos los hombres
      o vivir todo eso que todavía es bello
    triste pedazo de pan
 triste como la mueca
la mueca de algo que tampoco anda
    ni su luz
  ni sus árboles
 sí
    ya nadie anda
      entonces
   ¿qué es la vida?
o qué soy...

      Los mares observan
        quietos y mudos
          como torpes guerreros que pronto sueltan sus lágrimas
       es ahí que alguien dice
     ¡la vida es bella!
  entonces pregunto
¿por qué los niños lloran?
     o mejor
        ¿por qué estoy llorando?
           sí,
         es el sol que tampoco anda
      y me da mucha pena
       tanta pena
     como mares quietos que ya no andan.

¿Qué es?
               eso que insisten todos en pronunciar día a día
           qué es
        todo eso
   todo eso que ya no anda
     sí
   sólo somos la sombra de algo que parece una mueca
   así como el viento
    parece
      pero no es
        no está
          ni su aroma
            ni su forma
          ni su color
       ni su mueca
    como un camaleón
 que tampoco anda

¿Maldad?
   qué es todo esto que respiro
      todo esto que ya no se mueve.
 

        Los niños lloran
          a veces sufren
             como yo
              que a veces también sufro.
             

              Entonces me siento
           esperando la brisa de algo que se marcha
         aguardando la brisa de algo que tampoco está
            es ahí que otro dice
              ¡la vida es bella!
                para entonces
                     mi cuerpo se habrá ido
                         olvidando que sólo el poema anda.