Catedrales sin mirarte construyo, en tu pecho, mientras de tus ojos crecen flores de agua, que riegan la tristeza de mi alma.
Suspiro toda forma de romance, en tu piel como la seda, que me otorga, la grandeza de tus formas, sobre la arena de una cama.
Fortalezas sin tocarte construyo, en tus bajas costas, en el momento que de tus labios nacen peces rojos, que me besan como la mar, a la piedra.
Respiro toda forma de romance, en tus manos como la niebla, que me obsequia, tus lugares y sus fobias, bajo las sábanas de mi piel, sobre tus pies.
A Cambalache, for sentimental reasons.

