viernes, 17 de abril de 2009

Maravilla de la condición humana


Imagen de Mondragón (Retratos)
"Momento V"-Cuarto paraíso.
Photo © 2009Mondragón de Malatesta


Madrugada de un día cualquiera.

"Respirando el perfume de su ausencia mientras mis labios imaginan su aroma otra vez".

Fue lienzo y acuarela en ese pasado tan pesado.
Fue cebada, un campo y un gorrión cansado.

Dicen que alguna vez fue verano, y mintió para saberse como el frío. Y así fue invierno sin hojas.
Luego se hizo retama y sus hojas cayeron, lloró y murió un jueves para nacer como viernes, regó sus pasos y sus flores gritaron en su arañada piel.

Fue poema en ese presente tan marcado.
Fue cuento, dos libros y un escritor amargado.

Dicen que alguna vez fue Dios, y mintió para saberse como mortal. Y así fue hombre sin mundo.
Luego se hizo mar y se dibujaba en el cielo cada vez que la luna en ella mojaba sus pies.
Un enero despertó sin sal y quiso ser miel. Al siguiente paso cantó para no ser música y fingió ser un piano sin notas.

Fue amor en ese futuro tan inventado.
Fue dos: odio-mentira y un corazón maltratado.

Dicen que alguna vez fue todo, y negó existir para saberse como el viento. Y así fue hambre sin necesidad.
Luego se hizo tierra y desaparecía cada tarde de sol para bailar desnuda en mi mente.
Un abril cayó y quiso ser cielo, paseando por las nubes que acariciaban sus pechos. Se levantó y fue clavel para vestirse de rosa.

Fue santo en ese lugar sin tiempo.
Fue seis, dolor, muerte, un templo.

Dicen que aprendió a mezclarse entre el salitre y el azufre, como jugando para saberse infierno. Y así se hizo satán sin reino.
Luego se hizo tarde, y corría para ser grito. Al detenerse gritó y se hizo silencio.

Fue tango en ese mi corazón sin sueño.
Fue mi corazón, mi sangre, mis latidos, mi dueño.

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